Siempre el corazón del Hombre

 
 
 

  NO hay tiempo para el alma en un mundo que escapa a la Vida. En un mundo que esconde su debilidad tras el materialismo absurdo y la violencia salvaje.

Sin embargo, allí está el corazón, esperando que alguien le diga " Despertáte". El arte es un camino.Tengo fe en que el arte, sea el camino.

 

 

SONATA PARA QUE AMANEZCA
 
Estoy en el fondo de un barco roto
Estoy en el medio de un mar agrietado
Estoy en la orilla de un cielo horadado.

Estoy horadada en el medio de un barco
Estoy agrietada en el fondo de un cielo
Estoy rota en la orilla de un mar.

Estoy en el cielo de un fondo roto
Estoy en el barco de un miedo horadado
Estoy en el mar de una orilla agrietada.

Pronto veré la luz.

SONATA TO MAKE THE DAY COME
 
I am in the bottom of a broken ship
I am in the middle of a cracked sea
I am at the edge of a pierced sky

I am pierced in the middle of a ship
I am cracked in the bottom of a sky
I am broken at the edge of a sea

I am in the sky with a broken bottom
I am in the ship with a pierced fear
I am in the sea with a cracked edge.

Soon I will see the day.

 María Clemencia Sánchez
From: El velorio de la amanuense
 
 
 

Below are Spanish and English versions of translation by Pablo  Neruda of Tagore’s Tumi Sandhyara Meghamala.

En Mi Cielo Al Crepúsculo

Este poema es una parúfrasis del poema 30 de
El jardinero de Rabindranath Tagore.

En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero.
Eras mía, eres mía, mujer de labios dulces
y viven en tu vida mis infinitos sueños.

 
In My Sky At Twilight

This poem is a paraphrase of the 30th poem in Rabindranath Tagore’s The Gardener.

In my sky at twilight you are like a cloud
and your form and color are the way I love them.
You are mine, mine, woman with sweet lips
and in your life my infinite dreams live.

La lámpara de mí alma te sonorosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios,
oh segadora de mi canción de atardecer,
cómo te sienten mía mis sueños solitarios!

 
The lamp of my soul dyes your feet,
My sour wine is sweeter on your lips,
oh reaper of my evening song,
how solitary dreams believe you to be mine!

Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.

 
You are mine, mine, I go shouting it to the
afternoon’s wind,
and the wind hauls on my widowed voice.
Huntress of the depths of my eyes, your plunder
stills your nocturnal regard as though it were water.
You are taken in the net of my music, my love,
and my nets of music are wide as the sky.
My soul is born on the shore of your eyes of mourning.
In your eyes of mourning the land of dreams begins.

En la red de mi música estás presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.

 

 

Sister Juana Inés de la Cruz
(1651-1691)

Arraignment of the Men

Males perverse, schooled to condemn
    Women by your witless laws,
    Though forsooth you are prime cause
Of that which you blame in them:

If with unexampled care
    You solicit their disdain,
    Will your fair words ease their pain,
When you ruthless set the snare?

Their resistance you impugn,
    Then maintain with gravity
    That it was mere levity
Made you dare to importune.

    .    .    .    .    .    .    .    .

What more elevating sight
    Than of man with logic crass,
    Who with hot breath fogs the glass,
Then laments it is not bright!

Scorn and favor, favor, scorn,
    What you will, result the same,
    Treat you ill, and earn your blame,
Love you well, be left forlorn.

Scant regard will she possess
    Who with caution wends her way,—
    Is held thankless for her “nay,”
And as wanton for her “yes.”

    .    .    .    .    .    .    .    .

What must be the rare caprice
    Of the quarry you engage:
    If she flees, she wakes your rage,
If she yields, her charms surcease.

    .    .    .    .    .    .    .    .

Who shall bear the heavier blame,
    When remorse the twain enthralls,
    She, who for the asking, falls,
He who, asking, brings to shame?

Whose the guilt, where to begin,
    Though both yield to passion’s sway,
    She who weakly sins for pay,
He who, strong, yet pays for Sin?

Then why stare ye, if we prove
    That the guilt lies at your gate?
    Either love those you create,
Or create those you can love.

To solicitation truce,—
    Then, sire, with some show of right
    You may mock the hapless plight
Or the creatures of your use!

                —Peter H. Goldsmith (translator)

  

 

 

 

 

Redondillas

Argüye de inconsecuencia el gusto y la censura de los hombres, que en las mujeres acusan lo que causan

Sor Juana Inés de la Cruz

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis.

Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para, pretendida, Tais;
en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual:
quejándoos si os tratan mal;
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis,
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere,
y quejaos enhorabuena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

¿Pues para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis de afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesas e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

 

 

Miguel Hernández (1910-1942)

 

Increíble y siempre amado MIGUEL. Tanta hombría, coraje y coherencia !!!!!!!!

No me conformo, no: me desespero
como si fuera un huracán de lava
en el presidio de una almendra esclava
o en el penal colgante de un jilguero.

Besarte fue besar un avispero
que me clava al tormento y me desclava
y cava un hoyo fúnebre y lo cava
dentro del corazón donde me muero.

No me conformo, no: ya es tanto y tanto
idolatrar la imagen de tu beso
y perseguir el curso de tu aroma.

Un enterrado vivo por el llanto,
una revolución dentro de un hueso,       

un rayo soy sujeto a una redoma.

 

 

 
 
 
 
 
 

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